LA CARTA DE MARITA
La llegada
de Mauricio Macri a Colonia Fidela se parece más un montaje preelectoral que a la
acción de un presidente en el ejercicio de sus funciones ejecutivas.
Seguramente fue Durán Barba el que el aconsejó pasar a saludar a María José
Ferrero, la militante-simpatizante-colaboradora del PRO, que le envió una carta
-a consecuencia de las inundaciones-, pidiéndole su intervención con súplicas, alabanzas, y los consabidos e infaltables elogios al abuelo;
pero muy concisa y explícitamente crítica, del gobierno de Lifchitz.
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A confesión de partes, relevo de pruebas. |
El aterrizaje
de Mauricio en La Fidela no pareció- para nada- la faena de un estadista
preocupado por la suerte de su gente, sino más bien, una acción marketinera de
réplica al duro pedido del Ministro Costigianis, para que aparecieran los
fondos para paliar la grave situación… que siguen sin aparecer.